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Cómo caballos de carreras al escuchar el disparo para iniciar la competencia. Es una imagen que podría recrear nuestra vida laboral o profesional cuando comenzamos. Pero ¿Qué sucede cuándo llegas a la meta y descubres que hay un vacío sin llenar? El tema de hoy es para ti sí estás buscando conectarte con tu propósito universal.

 

En primer lugar será muy importante detectar que tu proyecto empresarial sea afín con lo que te apasiona.

Crear una empresa solo por negocio o fines lucrativos, en principio puede ser interesante, pero aunque suene muy mal, luego puede convertirse en una rutina y una carga para ti.

En lugar de darte libertad puede generarte estrés y frustración. Eso significa que tu potencial aún no está explotado al máximo y que allí hay un vacío. Por lo tanto no estás viviendo plenamente tu propósito universal. Esto no significa que todos los emprendedores tengan que encontrarlo. Existen diversos tipos de empresa y todas son importantes para la sociedad. Pero algunas personas definitivamente sí están llamadas a vivir plenamente su vocación.

Sí tú te sientes familiarizado con esto, es porque estás llamado a vivir tu vocación al máximo. Si en este momento no estás sintiendo pasión por lo que haces, debes revisar qué sucede y qué talentos y dones no estás explotando.

¿Eres verdaderamente bueno en lo que haces?

Es claro y notorio que para unas actividades somos mejores y para otras no tanto. ¿Has pensado por qué tú tienes esas cualidades que otros no tienen? ¿No crees que precisamente es para algo? Está bien trabajar en nuestras debilidades para crecer como personas y profesionales. Pero centrarte en tus fortalezas, dones y talentos será mucho más importante.

Cuando pienso en el dicho “Todos traemos el pan debajo del brazo” siento que es cierto. Se refiere a nuestros dones y talentos. Muchas veces criticamos o juzgamos a otras personas porque no son capaces de hacer lo que nosotros sí hacemos de maravilla. Pues bien, eso que haces muy bien y que las otras personas no hacen como tú, es tu don y tu talento.

Por lo tanto no debes exigir que alguien sea igual a ti. Mejor piensa cómo puedes ayudar a que otras personas puedan aprenderlo o cómo puede esto ser útil en tu comunidad.

¿Sientes pasión por lo que haces? 

No trabajar a diario en eso que haces muy bien, te generará frustración y puede bajar tu autoestima. Mientras no vives tu propósito, sientes una fuerza en contra, cada día es “una lucha” e inconscientemente te genera resistencia. Esto se manifestará en todo tu interior y luego saldrá a la luz en forma de estrés, envejecimiento, enfermedad o enojo. Lo que afectará varias áreas importantes de tu vida.

Así que mi mayor recomendación es que le muestres al mundo que tan bueno eres en cierta actividad. Sea o no que hayas estudiado para ello, simplemente ¡hazlo ya!

¿Puedes ayudar a otros con lo que sabes hacer?

Definitivamente para que tu emprendimiento tenga acogida debes preguntarte ¿Qué tan importante es tu proyecto para la sociedad? ¿Realmente lo necesita la gente? Porque puedes estar muy contento haciendo lo que amas y ser muy bueno en lo que haces. Pero si nadie lo necesita no podría establecerse un negocio a partir de allí.

Por lo tanto será primordial reflexionar con lo que haces muy bien y lo que amas hacer, cómo puedes ayudar a la sociedad ¿Qué necesita la gente de ti?

Volvamos al primer párrafo donde menciono la carrera de caballos. Sucede que por lo general en la academia nos preparan para el hacer y el tener. Pero para lograr tu equilibrio en todas las áreas de la vida el orden fundamental será siempre cultivar primero el ser. Éste último tiene todo que ver con el propósito universal y tu evolución.  Luego ya podrás encontrar el hacer. Que se refiere al cómo y los medios para lograr el propósito. Aquí tendrás que valerte de tus conocimientos, dones y talentos.

Por último, cuando hayas combinado estos dos elementos, vendrá “el tener” que  corresponde a la satisfacción, la tranquilidad, el equilibrio y la prosperidad. Será tu recompensa y llegará a ti automáticamente.

Recomendaciones para reflexionar si tu emprendimiento hace parte de un propósito universal:

  • Conéctate más contigo y con tu fuente universal para recibir las señales del porqué estás viviendo determinada  situación.
  • Pregúntate ¿Con lo que sé hacer muy bien y me apasiona a qué podría dedicarme el resto de mi vida?
  • Si tuviera que hacer algo sin recibir dinero a cambio ¿qué haría?
  • Reconoce tus talentos y dones. Pregúntate ¿Qué necesitan los demás de mí?
  • ¿Cómo con mis talentos y dones podría transformar e impactar la vida de las demás personas?
  • ¿Esta situación que estoy viviendo qué me quiere enseñar? ¿Qué debo aprender para ayudar a otros a cruzar el mismo camino?
  • Haz una lista de las actividades que te apasionan y reconoce tus dones, talentos y en lo que eres demasiado bueno.

Espero te haya sido útil esta información. Encuentra más consejos y herramientas para emprender en mis redes sociales Facebook  o Instagram como @vivianreyesl

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